Uno de los momentos más vergonzosos e incómodos para muchas mujeres es el estar en pleno acto sexual y sentir que involuntariamente la orina se sale.

En promedio, una de cada tres mujeres sufre de la temida incontinencia urinaria coital, de la que poco se dice por ser un tema vergonzoso para muchas. Es tanto el tabú existente acerca de ésta, que las que la encaran no hablan de ella ni con sus médicos de cabecera para encontrar un remedio o solución.

“Desafortunadamente, muchas mujeres no buscan ayuda médica por lo cual no se tenemos una cifra exacta de cuántas en realidad la padecen”, resalta la Dra. Jennifer Aguayo, especializada en ginecobstetricia y vinculada al Centro Médico de Kaiser Permanente en el Oeste de Los Ángeles.

Lo que sí se sabe es que ocurre en féminas de todas edades, incluyendo a las jóvenes, ya que no es un problema vinculado directamente con el proceso natural del envejecimiento.

De acuerdo con la experta este problema puede presentarse en mujeres que tuvieron un embarazo o parto; están en su cambio de vida o menopausia; sufren de sobrepeso o diabetes; han padecido de infecciones en el tracto urinario; toman medicamentos antidepresivos, diuréticos o para tratar la alta presión arterial, hacen mucha fuerza al evacuar las heces debido a que padecen de estreñimiento o tienen un historial médico de alcoholismo.

Cuándo ocurre

La incontinencia urinaria coital puede ocurrir durante o después del acto sexual. Regularmente se da al momento de la penetración o en la etapa del orgasmo. En ambos casos, la salida involuntaria de la orina es provocada por dos tipos diferentes de incontinencia que se dan en las mujeres: de presión y urgencia.

En el caso de la orina que sale al momento de la penetración, esta ocurre por la presión que se ejerce sobre la vejiga.

“[La incontinencia provocada por presión] se da cuando los músculos del piso pélvico que apoyan la vejiga no son lo suficientemente fuertes como para mantener la uretra cerrada. Así que cuando se da una mayor presión sobre la vejiga —ya sea por tos, estornudos o actividad sexual— ocurre la incontinencia”, explica la Dra. Aguayo.

“La salida involuntaria de la orina al momento del orgasmo puede ocurrir ante los espasmos que se dan en la vejiga que no se pueden controlar. A esto se llama incontinencia de urgencia”, agrega la galena.

Problemas que trae

La incontinencia urinaria coital suele “interponerse en la vida sexual”, afectando la relación de la pareja.

“El temor y la ansiedad que genera esta condición pueden traer varios problemas. En algunas mujeres, por ejemplo, puede generar vergüenza e inseguridad. En otras, puede llevarlas a dejar de tener relaciones sexuales por el temor de tener accidentes durante el acto sexual”, explica la Dra. Aguayo.

Además, puede disminuir el placer de los encuentros íntimos o, incluso, acabar con la libido o deseo sexual.

¿Tiene o no tratamiento?

La experta dice que la incontinencia urinaria coital se puede tratar siempre y cuando el médico identifique los síntomas, de acuerdo con la información que le proporcione la paciente a cerca de qué tan frecuente le ocurren las fugas involuntarias de la orina.

“Lo importante en el caso [de la incontinencia urinaria coital] es buscar ayuda. No hay que dejar que la vergüenza impida el tener una vida sexual sana y feliz”, resalta la gineobstetra.

Dentro de los tratamientos que se tienen para este problema están los ejercicios de Kegel, que rehabilitan el piso pélvico y ciertos medicamentos y cirugías poco invasivas.

Prevención

Para prevenir los accidentes de escape de orina en pleno acto sexual, la Dra. Aguayo dice que se pueden seguir estos consejos:

Limitar el consumo de líquidos durante aproximadamente una hora antes de tener sexo.

Desocupar la vejiga antes de tener el encuentro sexual.

Mantener un peso saludable, debido a que el sobrepeso puede aumentar la probabilidad de sufrir de incontinencia urinaria.

Combatir el estreñimiento con una dieta alta en fibra (es decir, que incluya las porciones indicadas de ingesta de frutas y vegetales frescos al día), así como tomar a diario los ocho vasos de agua (de ocho onzas) requeridos.

Realizar los ejercicios de Kegel, conocidos también como ejercicios del suelo pélvico, que consisten en contraer y relajar repetidamente los músculos que forman parte del suelo pélvico. “Los estudios han demostrado que las mujeres que hacen estos ejercicios con regularidad sufren menos de incontinencia durante el sexo, ya que fortalecen los músculos del piso pélvico”, asienta la experta.

Hablar abiertamente sobre el problema con la pareja. “La comunicación es fundamental para mantener una vida sexual saludable y lo más probable es que su pareja sentirá alivio al saber por qué ha estado evitando las relaciones sexuales”, resalta la Dra. Aguayo. “Al saber ambos lo que realmente pasa podrán encontrar ambos una buena solución al problema”.

Buscar la posición sexual que les conviene para el encuentro íntimo. Médicamente se ha comprobado que algunas posiciones ponen más presión sobre la vejiga que otras y la pareja debe tratar diferentes hasta encontrar aquellas que no provoquen el escape urinario. Los estudios indican que la mayoría de las mujeres aseguran tener menos sensación de presión en la vejiga cuando tienen sexo en las posiciones de lado y cuadrupedia (que consiste en apoyar las palmas de las manos y las rodillas, flexionadas a 90 grados, sobre el piso).

Tratar el tema con el médico de cabecera. “No hay que tener miedo de hablar con el médico general o el ginecólogo sobre el problema de la incontinencia urinaria coital que se tiene y cómo ha afectado en la vida sexual”, replica la Dra. Aguayo.

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